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Oración de protección

Las oraciones de protección son medios de defensa dado que la vida es una travesía larga en donde muchos nos encontraremos con diferentes problemas y adversidades a lo largo de ellos. A menudo estos problemas vienen en la forma de algún daño en nuestro cuerpo, y este daño por lo general viene acompañado con la imagen mental de una herida o una enfermedad que nos puede mandar a la cama.

Sin embargo, hay una excepción a este tipo de daño, y es aquel daño a nuestra alma por estar en contacto a malas experiencias vinculadas a energías oscuras y malévolas, de las que a menudo son responsables entes que solo quieren darnos lo peor y así gozar de nuestro sufrimiento y desdicha.

Oh, Señor Jesús, A quién alabamos como solo a ti podernos alabar, Como el Santísimo hijo de Dios, Su verbo por siempre hecho carne, El santo hijo que derramó su sangre por su amor a nosotros, Te rogamos que protejas a todos los que se encuentran aquí, Que nos cubras con tu luz Y así no se realice ninguna perturbación O ataque en nuestra contra. Santísima madre María, Reina eterna de todos los ángeles, Te rogamos que envíes todo tu ejército de ángeles, Para que nos proteja de todo mal. Jesucristo, señor nuestro, hijo de dios Protégenos, Bendícenos con tu santa armadura, Con el casco que nos da la salvación, Con la armadura de la verdadera justicia, De la justicia que solo tú y de Dios todopoderoso nos pueden dar, Con el ceñidor que contiene tu santa verdad, La que por siempre le damos la bienvenida hasta nuestro corazones, El escudo que nos permite usar nuestra fe para poder ver tu don. Regálanos las sandalias que nos hace responsable por nuestras acciones, Y también la entrega que viene con la santa proclamación De la buena nueva que significa la paz, Y la espada siempre afilada que nos permite combatir Que nos permite ascender mediante la fuerza de nuestro espíritu Y la palabra de Dios Para cortar hasta la oscuridad más espesa impuesta por el oscuro. Oh, señor Jesús, Protégenos del mal, Ármanos contra la más negra noche, Pus confiamos en tu siempre bendita victoria Cómo el eterno príncipe de este mundo, Y por siempre hacemos esa santa victoria Como tuya, señor, Y la reclamamos en nuestros corazones mediante tu gracia. Confiamos sobre la fuerza de tu luz, Para poder echar de nuestro mundo Al eterno oscuro Que nos tienta y amedrenta, Pero que a pesar de ello No nos distanciamos del camino del padre, Y que con tu luz puedas echarlo de este mundo, Ya que siendo hijos de tu luz lucharemos por siempre Para no permitir ningún tipo de perturbación en la casa del Padre. Oh, Virgen María Gran reina celestial, Eterna soberana de los cielos y ángeles, Tú que has recibido la santa dicha del poder Para poder aplastar la cabeza del oscuro, Te rogamos que envíes las santas legiones de ángeles, Para que mediante tus ordenes, Puedan derrotar y sacar de aquí Al enemigo que siempre acecha de entre las sombras, Y así puedan precipitarlos hasta el abismo, Y por sellarlos ahí por siempre. Por la gracia de Jesucristo, nuestro santo señor. Amén.

Hay que tener en cuenta, que poniéndolo en perspectiva, el cuerpo humano es frágil y es susceptible a muchos de los factores externos que se encuentran rondando en nuestro mundo como el caso de las enfermedades, pero nuestro espíritu, alma y mente pueden ser fuertes a la hora de tener que afrontar todo estos factores y aquellas entidades que son tan oscuras como la noche.

A menudo la respuesta para todos estos problemas es la fe. Si se tiene una fe fuerte se puede ir más allá de nuestro límites e incluso recibir el favor de estar bañado en la santa luz de seres celestiales. Todo esto se manifiesta a través del poder de la oración.

La oración es algo que todos deberían de practicar de una manera regular, ya que nos llena la vida siempre de aquellas grandes bendiciones por las que muchos apenas pueden desear. Pero no solo con orar y ya, se nos harán todos nuestros deseos realidad, sino que esto viene acompañado con tener fe, cierto empeño y las intenciones necesarias para que estas oraciones sean oídas por los poderes superiores que nos cuidan desde lo más alto.

Para poder orar, hay que tener una fe grande, siempre siendo muy férreo ante todo aquello que deseemos, pues el poder de la palabra es muy grande si se tiene la fe necesaria en Dios y en los Santos que desde lo más arriba velan por nosotros.

También hay que tener una convicción grande hacia esas metas que se planean llenar, debido a que cuando se tienen buenos pensamientos y se hacen buenas acciones, estas son pagadas mediantes grandes recompensas que nos llenan de los más delicados y sublimes momentos de nuestras vidas, que la harán una total dicha.

Teniendo todo lo anterior en cuenta, se puede hablar de que existen muchas oraciones poderosas para diferentes tipos de propósitos, y hablaremos más específicamente de las oraciones poderosas para la protección; para que así mediante el poder de la fe, se pueda vencer las adversidades y sentirse totalmente bañado por la luz de Dios y estar cubierto por su gran manto sagrado que nos alejará de todos aquellos males que mencionamos al principio.

Las oraciones poderosas para la protección vienen en diferentes formas, es decir, vienen dirigidas a distintos entes santos y superiores a nosotros:

Así que existen muchas, de todas estas, muy distintas oraciones poderosas para la protección. De entre ellos, se les puede hacer siempre las más grandes a Jesucristo, salvador de la humanidad y a la reina eterna celestial, la Virgen María, que mediante la eterna gracia de ambos y su siempre presente misericordia, pueda ayudar a la persona que dice sus santas palabras, mediante grandes fuerzas ante lo oscuro y para poder hacerle frente a los duros momentos que pueden presentarse en nuestra vida. Con tan solo tener fe y fuerzas hacia las adversidades, la cual se puede encontrar entre los superiores, se puede hallar el camino de manera fácil.

Oración para obtener la protección de Jesucristo y María

Entre todos los santos y entes celestiales a los cuales se les puede hacer una de estar oraciones poderosas para la protección, es posible que el pedirle la santa protección a Jesucristo y la Virgen María, resulte en una de las protecciones más fuertes que existen, aparte de aquellas otorgadas por el santísimo padre celestial. No solo se trata de Jesucristo y la Virgen María, sino que es una de esas oraciones que se tienen que realizar con toda fe sincera que salga de nuestros corazones.

Esta es una de esas oraciones que es recomendado que se haga de manera regular, y también se recomienda que se sigan las instrucciones que son mencionadas al final de la oración, para así poder gozar de todo su poder. La oración dice así:

 

 

Cabe destacar que esta oración de protección, debe de ser precedida o acompañada de tres padrenuestros y tres avemarías, para que las grandes bendiciones de Jesucristo y la Virgen María, vengan en su socorro, y los mantenga por siempre en el camino.

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